lunes, 20 de octubre de 2014

CENTROS LITERARIOS TERCER PERIODO GRADO CUARTO.

Debes tener en cuenta que las siguientes obras son adaptaciones de narraciones ya existentes.

LA  CENICIENTA
Grupo 1 (Grado cuarto)

Reloj - Hola amigos, me llamo Orondo y soy el reloj de palacio. Desde aquí arriba puedo ver casi todo lo que pasa en esta ciudad. ¡Miren!
Allí vive mi amiga Cenicienta . Esas dos son sus hermanastras. Son un par de niñas cansonas….
Amelia - ¡Cenicientaaaa! Dame las onces.
Emilia - ¡Cenicientaaaa! ¿has hecho ya mis deberes?
Amelia - Recoge mis juguetes ahora mismo.
Emilia - Oye tonta, ¿dónde has puesto mis patines?
Reloj – Miren , aquí viene Cenicienta
Cenicienta - Ya voy, ya voy. Hola Amelia, hola Emilia, estaba pasando el
aspirador y no las oía…
Reloj - Y esta es su madrastra
Madrastra - Cenicienta, ¿qué haces de charla y perdiendo el tiempo? Vete a
planchar ahora mismo.
Cenicienta - Si Madrastra.
Amelia - Y luego me haces espaguetis para cenar
Emilia - Con tomate
Amelia – Sin tomate
Emilia - ¡Con tomate!
Amelia - ¡sin tomate!
Emilia - Tu te callas enana, yo soy la mayor y digo que con tomate
Amelia - Mamiiii, mamiii, si es con tomate me pongo a llorar.
Madrastra - Niñas, niñas, calma. Ya han oído Cenicienta: sin tomate para Amelia y tomate para Emilia… y para mi una tortilla. Venga niñitas mías, vamos a ver la tele un rato y a chatear en el facebook. 
Reloj - ¡Anda! Miren  quién está aquí. Es un paje de palacio. Me pregunto qué querrá…
Ah! Está leyendo una carta, escuchemos:
Paje: Su majestad se complace en invitar a todas las muchachas de esta casa a un baile que se celebrará en honor de su hijo el príncipe….¡esta misma noche!
Amelia y Emilia: ¡Hurra! ¡Fiesta! ¡Fiesta!
Cenicienta - Entonces… a mi también me ha invitado.
(se ríen las otras tres)
Madrastra - Pues claro hija, pero no creo que te dejen entrar en palacio con
esas pintas. Anda, no digas tonterías y sigue limpiando
(salen las tres riéndose por un lado del escenario y Cenicienta, cabizbaja, por el otro)
Reloj - Como pueden ver no tratan muy bien a Cenicienta. Cada vez que veo a esas tres me entran ganas de, de, de…no se de que. Pero ¡atentos! Ya se han puesto sus mejores galas y se van al baile. ¡Adiós, feas! Pero…¿y nuestra amiga? ¿donde está Cenicienta? Pobrecita, ahí está, llorando…
(suena el timbre de la puerta)
Reloj - ¿Y ahora quien llama?
(Cenicienta se levanta, se seca las lágrimas y abre la puerta)
ángel- ¡Ta chán !
Cenicienta - Buenas noches señora ¿puedo ayudarla?
Ángel: - No hija, soy yo la que te va a ayudar. Soy tu hada madrina y ya estoy harta de esas tres pesadas que te hacen la vida imposible. (mira alrededor pensativa) A ver, a ver.. qué tenemos por aquí… ¡Genial! Un milagro. (Saca un lindo vestido)
Cenicienta - ¡Pero Amelia y Emilia se enfadarán!
Angel: ¡Esas consentidas! Se van a arrepentir de hacerte sufrir. 
Reloj - ¡wow! Que vestido!
Cenicienta - ¡Qué divertido!
Ángel: - Anda vístete mientras yo te busco unos zapatos. Aquí están
Cenicienta - ¡Son preciosos!
Ángel: - Una cosita más; Tendrás que estar de vuelta antes de las doce.
Cenicienta - No importa, esto es muchísimo más de lo que yo esperaba. Gracias. ¡Adiós!
Ángel: - Adiós Cenicienta, que lo pases muy bien.
(Aparece el príncipe solo)
Reloj - ¡Vaya fiestera! Hay muchísima gente pero el príncipe no parece muy contento y ha salido al jardín él solo.
¡Miren ! Ahí llega Cenicienta.
(Cenicienta se queda dudando a la puerta y tropieza con el príncipe)
Cenicienta - He llegado un poco tarde y no se por dónde se entra, además me da un poco de vergüenza. ¿Y tú?
Príncipe - A mi no me gustan las fiestas, prefiero quedarme por aquí. ¿Quieres que te diga por dónde se entra?
Cenicienta -  Bueno… Pero si quieres me quedo contigo.
Príncipe: ¡Vale! Ven que te enseño el jardín.
(se van juntos paseando)
Reloj - ¡Cenicienta! ¡Cenicientaaaa! Se lo está pasando tan bien que no se está dando cuenta de que ya casi son las doce y yo no puedo aguantar más… ¡Ay,! ¡Ay! ¡Allá van!
Dong… dong… dong…
Cenicienta - Me tengo que ir corriendo. Lo he pasado muy bien contigo, muchas gracias. ¡Adios!
(sale corriendo)
Principe - Espera, no te vayas por favor. Quiero volver a verte… Se ha ido y no se ni dónde vive.
¿Qué es esto? ¡Pero si es uno de sus zapatos! Por qué se habrá ido tan deprisa? Tengo que encontrarla como sea.
Reloj - Pues así acabó la fiesta. Cenicienta consiguió salir del palacio por los pelos, justo antes de que su precioso vestido y su cochazo desaparecieran. El príncipe se quedó desolado pero decidió que no se rendiría hasta que encontrara a su nueva y especial amiga.
Al día siguiente:
Madrastra - ¡Niñas, niñas! Aprisa, arréglense  que ya llega el paje de palacio. Ya sabéis que el príncipe ha dicho que se casará con la muchacha que se pueda poner un zapato que encontró en el jardín de su palacio.
Amelia - Seguro que me queda  a mí.
Emilia - De eso nada tonta, Yo seré la princesa.
(suena el timbre de la puerta)
Amelia y Emilia - ¡Yo primero! ¡Yo primero!
Madrastra - ¡Silencio! Cenicienta abre la puerta
Cenicienta - Buenos días.
Paje - Buenos días señoritas. De parte de…
Madrastra - Ya sabemos ese rollo. Pase y pruebe el zapato a mis niñitas de una vez .
Paje - Si se-se-señora.
Amelia - Ese es mi zapato, traiga aquí. ¡Uy! ¡Uy! Pero qué pequeño es. ¡Ay! Que dañoooo!
Emilia - ¡Me toca, me toca! A mi seguro que me queda  porque soy más pequeña .¡Buaaaa!¡Buaaaa! Mamiii… no me entra ¡Buaaaa!
Cenicienta: - Falto yo.
Paje - Es verdad, discúlpeme por favor.
Madrastra - ¡ Lo que faltaba! Vete a la cocina inmediatamente, Cenicienta.
No la haga caso, es solo una sirvienta
Paje - De eso nada. Tengo órdenes del príncipe. Acérquese señorita. ¡Le está perfecto!
Madrastra, Amelia y Emilia - ¡No puede ser!
Paje - (saca un teléfono móvil y llama) ¡Alteza, la hemos encontrado!
Reloj - Y así fue como el príncipe encontró a Cenicienta. Después de ese día ya nunca volvieron a separarse, fueron felices y comieron perdices.



GRUPO 2 (401)


OBRA DE TEATRO EL ASALTO
ACTO I
 (Grupo 2 grado cuarto)

Mientras se encuentran haciendo sus cosas rutinarias en el banco, dos personas entran y gritan)
Hombre 1: ¡¡¡Esto es un asalto!!! ¡¡¡Arriba las monas!!! (La clienta y la Cajera se miran extrañados). Él pone un banano en  su cabeza y se queda algo pensativo) No, esperen.

El Vago: (Le dice en el oído y en voz baja) Se dice, “Arriba las manos”

Hombre 1: ¡Uhh, si, tenes razón! ¡¡¡Arriba las manos!!!

Cliente: ¿Que dijo? Hable mas duro  joven (La Clienta le levanta las manos)
Hombre 1 : ¡Quiero que me den todo el dinero que tienen! ¡Para hoy!
La Cajera: Muy bien. ¿Me dan el número de su cuenta, por favor?

Hombre 1: Sí, anote es el  4567… (El Vago golpea la cabeza de su compañero)

El Vago: ¡No ! (Mira a la encargada)  Mételo todo en estas bolsas ¡Y rápido!

La cajera: ¡Sí, enseguida! (Va a colocar el dinero en las bolsas que les dio).

Cliente : En mi época esto no pasaba¿¡Pero dónde está la policía cuando se le necesita!?(En eso, sale el oficial; flojo, comiendo y totalmente indiferente ante la situación)
El Policía: ¡Ay, qué delicia! (Voltea y ve a la Cajera) sigue bailando 
Cliente : ( con las manos arriba)¿Qué está haciendo ahí? ¿Están ahuyentando moscas o qué? (Ella le señala con el dedo a los asaltantes)
Policia: ¿Qué pasa? (Se asusta y comienza agritar) ¡¡¡Mamaaaaaaaa!!!! (Al instante se arrodilla y junta sus manos) ¡Por favor, no me maten tengo esposa con dos hijos¡ Yo que sé pero por favor no me maten por su madrecita linda!
La anciana: ¡Oiga! ¿¡Pero qué clase de policía es usted, que no cumple su deber atrapando a esos ladrones!?
El Policía: ¿¡Y qué, no ha visto el tamaño de arma que tienen!? ( Coge el  banano y Se lo devuelve al asaltante)
La Clienta: (Se coge la cabeza) ¿Y para esto pago mis impuestos?
El Vago: ¡Levante las manos usted también! ¡¡¡Rápido!!!
El Policía: ¡Ya voy! ¡Ya voy!  pero,  cuidado con esa arma. 
cliente: (cansada baja las manos) ufff 
Hombre 1: ¡Oiga doña que hace suba sus manos! No se haga la sorda
Cliente : ¡Gorda yo… no no querido si no he subido un kilo desde hace 20 años!
El Policía: (le sube las manos y se esconde detrás de ella)
La Clienta: (Dice con sarcasmo) “¡Ahora que usted está a mi lado, me siento más tranquila! con un valiente como usted . (Lo mira mal) 
Cajera: No tenemos más dinero, se pueden ir.
Hombre 1: Deme todo lo que tenga . (la cajera le entrega un celular viejo y desarmado)
Ladrón: (casi llorando mira al vago)  Tienes que me prestes $50.000 y te los devuelvo cuando trabaje. 
Vago: Claro que si , tómalos. (Le entrega el dinero a la cajera ) Tome y compra un celular nuevo. Creo que no volveremos por aquí.
Hombre 1: ¿Será que no tiene un trabajito para nosotros?
Vago: vamos, vamos  corriendo.... antes que el policía nos coja.

OBRA DE TEATRO.
GRUPO 2 (402)
 UN AULA DE LOCURA
ACTO I
Personajes: Profesor, Pepito, Juanito, Julieta.

(Entra el profesor, los estudiantes están en desorden)

Profesor: ¡Buenos días! ¡Pónganse de pie los que estaban sentados y 
siéntense los que estaban de pie! Los alumnos obedecen.
Profesor: Bueno, ayer quedamos en los pronombres personales. 
tú Pepito, dime dos pronombres
Pepito:: ¿Quién? ¿Yo?
Profesor: Muy bien, si señor, dos pronombres. Ahora tú Juanito dime 
una palabra que empiece por "jota".
Juanito: ¡Hoy!
Profesor: ¿Hoooy? ¡Claro! No va a ser mañana.
Juanito: Perdone profe, quiero decir que hoy es jueves, que empieza por 
"j".
Profesor: ¡PeroJuanito ! Si hoy no es jueves. Bueno, vale, pero Julieta 
 ¿Qué haces? ¿Por qué das golpes con la cabeza? ¡Vas a romper 
el pupitre!
Julieta: Es que no lo entiendo...
Profesor: ¿Qué es lo que no entiendes?
Julieta: Que "todo junto" se escribe separado, y "separado" se escribe
junto...
Profesor: Déjalo Julieta , deja así. Piensa en otra
cosa.
Pepito: Profe, profe, profe, tengo una duda....
Profesor: Dime ¿cuál es tu duda?
Pepito: Profe, "ayer", ¿se escribe con hache?
Profesor: No, Pepito, no
Pepito: ¿Y "hoy"?
Profesor: "Hoy " sí, Pepito, "hoy" sí
Pepito: Y, ¿cómo puede cambiar tanto de un día para otro?
Profesor: (Llevándose la mano a la frente)  Dios mio! Pepito más bien concéntrate en algo distinto.
Bueno , voy a entregar las evaluaciones. Juanito hiciste copia. (El profe lo mira serio)
Pepito: : ¿Y cómo sabe usted que copió ?
Profesor: Pues porque Miguelito en la 3ª pregunta escribió: ―Esta no me la sé y Juanito  en la misma pregunta, puso ―Yo, tampoco‖. ¿Qué les parece?
(Los niños se tapan la cara y miran mal a Juanito)
Juanito: Ya uno no puede pensar igual que los demás. 

Julieta: profe ya casi salimos a descanso. Falta revisar una tarea. Revísala , si por fis,.. (Todos la miran mal)
Profesor: SI SEÑORA. Dime, Pablito, ¿quien escribió El Quijote de la Mancha?
Pablo: A punto de llorar. Yo no he sido profesor, ¡yo no he sido!
Juanito: ”: (Se acerca al profesor y la dice, mirando a Pablo) No
le discuta , profe, Pablo nunca cuenta mentiras: ¡Si él dice que no fue, es por
que no fue!
(Sale el profesor llorando y con los pelos de punta)

Adaptación de http://recursostic.educacion.es/bancoimagenes/web

GRUPO 2 (401)




GRUPO 3:  (Adaptación los niños de los fósforos)

LOS NIÑOS DE LOS FÓSFOROS.

Adaptado de un cuento de navidad, original de  Hans Christian Andersen.

¡Qué frío tan atroz! Caía la nieve, y la noche se venía encima. Era el día de Nochebuena. En medio del frío y de la oscuridad, tres pobres niños iban por la calle con la cabeza y los pies desnuditos.

Tenían, en verdad, zapatos cuando salieron de su casa; pero no les habían servido mucho tiempo. Eran zapatillas enormes que su madre ya había usado: tan grandes, que los niños los perdieron al apresurarse a atravesar la calle para que no los cogieran los carros que pasaban por aquel lugar, pues los conductores de esa ciudad eran muy imprudentes.

Los niños  caminaban, pues, con los piececitos descalzos, que estaban rojos y azules del frío; llevaban en los bolsillos, que era muy viejos, algunas docenas de cajas de fósforos y tenían en la mano una de ellas como muestras. Era muy mal día: ningún comprador se había presentado, y, por consiguiente, los niños  no habían ganado ni un peso. Tenían mucha hambre, mucho frío y muy mísero aspecto. ¡Pobres niños! Sus cuerpos se sentían con frio, pero no tenían un lugar en el cual pasar la noche.  Veían brillar las luces a través de las ventanas; el olor de los asados se percibía por todas partes. Era el día de Nochebuena, y en esta festividad pensaban los tristes niños.

Pasó una mujer muy elegante con su hija, los niños ofrecieron sus fósforos y sus rostros expresaban esa tristeza y además el hambre que sentían.  Pero ella al igual que otras personas, los ignoraron por completo, aunque iban con cajas llenas de regalos para la navidad. Tal fue el caso de una joven que pasó rápidamente pensando que los niños le robarían su celular.

Los niños Se sentaron  en una plazoleta, y se acurrucaron en un rincón. El frío se apoderaba de ellos  y entumecía sus cuerpos; pero no se atrevían a presentarse en su casa; volverían  con todos los fósforos y sin una sola moneda. Su madrastra los maltrataría, y, además, en su casa hacía también mucho frío. Sus manecitas estaban casi congeladas de frío. Las personas pasaban por allí felices y abrigadas, mientras que ellos estaban congelados del frio. ¡Ah! ¡Cuánto placer le causaría calentarse con fuego! ¡Si se atrevieran a sacar un solo fósforo  de la caja, a frotarlo en la pared y a calentarse los dedos!  Cada uno Sacó una cerilla. ¡Rich! ¡Cómo alumbraba y cómo ardía! ¡Qué luz tan hermosa! Creían los niños que estaban sentados junto a un gran árbol adornado con bolas y cubierto con una capa de latón reluciente. ¡Ardía el fuego allí de un modo tan hermoso! ¡Calentaba tan bien! Y los niños se imaginaban que tenían una hermosa familia.

Pero todo acaba en el mundo.  Los niños extendieron sus piececillos para calentarlos también; más la llama se apagó: ya se les iban acabando los fósforos y con el frio y la humedad no lograban calentarse... uno de los niños frotó otro, que ardió y brilló como la primera vez; y allí donde la luz cayó sobre la pared, se hizo tan transparente como una gasa. Los niños creyeron ver una habitación en que la mesa estaba cubierta por un blanco mantel resplandeciente con finas porcelanas, y sobre el cual un pavo asado y relleno, exhalaba un perfume delicioso. ¡Oh sorpresa! ¡Oh felicidad! De pronto tuvo la ilusión de que el ave saltaba de su plato sobre el pavimento con el tenedor y el cuchillo clavados en la pechuga, y rodaba hasta llegar a sus piececitos. Pero el segundo fósforo se apagó, y no vieron ante sí más que la pared impenetrable y fría. 

(CANCIÓN)


Encendieron un nuevo fósforo. Creyeron entonces verse sentados cerca de un magnífico lugar: era más rico y mayor que todos los que había visto en los más ricos comercios. Las luces ardían en los arbolitos; las personas sonreían felices. De pronto un vendedor se acercó con hermosos regalos; eran sus zapatos soñados.  Esta ocasión levantaron  entonces las dos manos, y el fósforo se apagó. Todas las luces desaparecieron, y comprendieron entonces que no eran más que estrellas. Una de ellas pasó trazando una línea de fuego en el cielo.

-Esto quiere decir que alguien ha muerto- pensaron los niños; porque su abuelita, que era la única que había sido buena para ella, pero que ya no existía, les había dicho muchas veces: "Cuando cae una estrella, es que un alma sube hasta el trono de Dios".

Todavía frotaron  un último fósforo en la pared, y creyeron  ver una gran luz, en medio de la cual estaba su abuela en pie y con un aspecto sublime y radiante. 

-¡Abuelita!- gritaron los niños-. ¡Llévanos contigo! ¡Cuando se apague el fósforo, sabemos muy bien que ya no te veremos  más! ¡Desaparecerás como la chimenea de hierro, como el ave asada y como el hermoso nacimiento!
Después se atrevieron a frotar el resto de la caja, porque querían conservar la ilusión de que verían  a su abuelita, y los fósforos esparcieron una llama vivísima. De pronto tres ángeles aparecieron en medio de la luz y les prometieron llevarlos aun lugar en el que allí no hacía frío, ni se sentía hambre, ni tristeza: hasta el trono de Dios.
Cuando llegó el nuevo día seguían sentados los niños, con las mejillas rojas y la sonrisa en los labios. ¡Muertos, de frío en la Nochebuena! El sol iluminó a aquellos tiernos seres sentados allí con las cajas de fósforos las cuales habían ardido por completo.
La mujer que en la noche anterior había pasado, se quedó mirándolos y con profundo dolor exclamó: ¡Que dura fui! No compartí un poco de mi pan con ellos, ni les ofrecí abrigo, ahora es demasiado tarde…. Y se sentó a llorar en aquel lugar sin poder devolver el tiempo, ues ya era demasiado tarde poder darles un abrazo, comida y zapatos en esa navidad.
(Canción)
Que en esta navidad la paz  y el amor de Dios llenen el corazón de toda la familia, el sentimiento que más duele y mata es la indiferencia, no lo permitamos. Que en este tiempo  una gran luz brille en nuestros  corazones, que no se apague y podamos recibir un 2015 con grandes bendiciones.
Gracias! 

GRUPO No
4

Caperucita Roja de Gianni Rodari

Nieta:        Abuelo, abuelo, ¿me cuentas una historia?

Abuelo: - Érase una vez una niña que se llamaba Caperucita Amarilla.
Nieta: - ¡No Roja!
Abuelo: - ¡AH!, sí, Caperucita Roja. Su mamá la llamó y le dijo: "Escucha Caperucita Verde..."
Nieta: - ¡Que no, Roja!
Abuelo: - ¡AH!, sí, Roja. "Ve a casa de tía Diomira a llevarle esta piel de patata."
Nieta: - No: "Ve a casa de la abuelita a llevarle este pastel".
Abuelo: - Bien. La niña se fue al bosque y se encontró a una jirafa.
Nieta: - ¡Qué lío! Se encontró al lobo, no a una jirafa.
Abuelo: - Y el lobo le preguntó: "Cuántas son seis por ocho?"
Nieta: - ¡Qué va! El lobo le preguntó: "¿Adónde vas?".
Abuelo: - Tienes razón. Y Caperucita Negra respondió...
Nieta: - ¡Era Caperucita Roja, Roja, Roja!
Abuelo: - Sí y respondió: "Voy al mercado a comprar salsa de tomate".
Nieta: - ¡Qué va!: "Voy a casa de la abuelita, que está enferma, pero no recuerdo el camino".
Abuelo: - Exacto. Y el caballo dijo...
Nieta: - ¿Qué caballo? Era un lobo
Abuelo: - Seguro. Y dijo: "Toma el transmileno número setenta y cinco, baja en la plaza de la Catedral, tuerce a la derecha, y encontrarás tres peldaños y una moneda en el suelo; deja los tres peldaños, recoge la moneda y cómprate un chicle".
Nieta: - Tú no sabes explicar cuentos en absoluto, abuelo. Los enredas todos. Pero no importa, ¿me compras un chicle?
Abuelo: - Bueno: toma la moneda.
Y el abuelo siguió leyendo el periódico.


GRUPO No 5
OBRA: CANCIÒN DE NAVIDAD
ESCENA I

NARRADOR: Era la época de Navidad en Londres. Vivía allí un hombre Llamado Ebenezer Scrooge. Era un hombre muy trabajador, Pero al mismo tiempo era una persona malvada, codiciosa, Cruel y tacaña, que no sabía qué significaba la generosidad. Un día antes de Navidad, Scrooge y su empleado, Roberto “Bot”, Se encontraban trabajando en su oficina. Como de costumbre, Scrooge estaba contando su dinero, mientras Bob contaba los Minutos muy impacientemente para regresar a su hogar con Su familia.

Sobrino: (De pronto abre la puerta y entra Caminando feliz)   ¡Feliz Navidad, Tío!
Scrooge: Qué tontería ¡Odio esas fechas!
Sobrino:(Sorprendido) No lo dices enserio, tío, la navidad es una época hermosa. 
Scrooge: (Enfadado)  Claro que lo digo en serio. La Navidad es sólo una excusa para no trabajar. Ademas, ¿qué motivos tienes tú para ser feliz? ¡si Eres tan pobre!
Sobrino: No te enojes tío, ven a casa mañana en la  noche a una deliciosa cena.
Scrooge: No! Gracias, prefiero irme a dormir., que estar perdiendo el tiempo con ustedes. 
(Sale el sobrino y entra apresuradamente Roberto Bob, su empleado)
Roberto: Sr Scrooge, perdón por interrumpirlo, pero ¿Será que puedo irme a casa un poco más temprano? Quiero ir a compartir con mi familia, además mi hijo está un poco enfermo.
Scrooge: Claro que te puedes ir ya,  pero te descontaré el día completo. Otro pobre que no tiene nada más que hacer., deja de perder el tiempo.  Vete más bien a trabajar y no me molestes la vida.

NARRADOR: Roberto Salió de aquel lugar, sabiendo que al día siguiente era la navidad. En su casa estaba su pequeño hijo enfermo y su esposa.
Esposa: Roberto ¿El Sr Scrooge te prestó el dinero para los medicamentos del niño?
Roberto: (angustiado) No, estaba furioso, ahora no sé qué vamos a hacer. (Se quedan tristes junto al niño).
ESCENA II
NARRADOR: Mientras tanto, el Sr Scrooge, salió de su oficina y se dirigió a su casa a descansar y no saber nada de ninguna persona en este mundo; ya que le molestaba que le hablaran.
Cuando llegó a su casa estaba tan cansado que decidió recostarse un poco y dormir para el siguiente día, es decir la navidad  poder seguir contando dinero y  si Bob no iba a trabajar poder despedirlo.
Pero algo inesperado sucedió. Mientras Scrooge dormía, un ángel se le apareció. 
Hasta el día de hoy no sabemos si fue un sueño, o realidad; pero esto cambiaría su vida.

Ángel: Scrooge, Scrooge, despierta. (Scrooge se levanta asustado) Ven acompáñame que te quiero mostrar algo.
Scrooge: ¿Quién eres tú? Soy un ángel que Dios envío para mostrarte algunas cosas. Ven vamos rápido.

NARRADOR: En ese momento se encontraron en un lugar en el que un niño jugaba. Él era ese niño solitario, que está solo en la escuela todo el verano, no quiere tener amigos y se siente abandonado.
Angel: ¿Sabes quién es ese niño?l
Sr Scrooge: Si, soy yo cuando era pequeño.
(Llega un amigo junto a Scrooge cuando era pequeño y le pide una moneda)
Scrooge Niño: Si quieres dinero, pide en una fundación, para eso hay lugares en donde ayudan a los pobres como tú. (El otro niño se va triste)
Scrooge niño: Ah y no vuelvas por acá, o te las verás conmigo. 
Sale y se va.
Narrador. Definitivamente El sr Scrooge desde su niñez  fue egoísta y solitario, eso lo demostró en todo momento. ¡Qué tristeza!
ACTO II
Escena III

NARRADOR: El Señor Scrooge vuelve a quedar dormido, pero el ángel nuevamente lo despierta.
Lo lleva a las Navidades del Presente que le hace ver al avaro la actual situación de la familia de su empleado Bob , que a pesar de su pobreza y de la enfermedad de su hijo Tim, celebra la navidad.
(La escena se desarrolla en la casa de Bob, en una mesa  vasos con agua y pan, tres sillas).

Esposa: Bueno lo importante es que podemos celebrar la navidad, aunque por culpa de ese Señor tan malo, no podemos llevar el  niño al hospital. Viejito tacaño ese. 

BOB: Si, lastimosamente el Sr Scrooge no me ayudó, el odia tener familia. Dios hará un milagro para que no se muera el niño. El Señor Scrooge es muy malo. 

(Scrooge mira lo que sucede asombrado)

Esposa. El Sr Scrooge es la peor persona que conozco en este mundo. Si él tuviera un hijo, creo que lo dejaría morir, es tan egoísta que solo piensa en él mismo, debe estar feliz por vernos sufrir. La gente como él no debería existir. Pero, no nos amarguemos. 

(Se escucha de fondo la canción Ven a cantar) Mientras que la familia comparte un pan con agua. 



ESCENA IV

Narrador: El Sr Scrooge muy triste por lo que sucede  vuelva a quedarse dormido; pero el ángel lo despierta de nuevo, ahora para mostrarle las navidades futuras.

Angel: Ven Scrooge, aun no hemos terminado, te mostraré tu futuro en un instante.
(Caminan los dos hasta que llegan a un lugar en el que están su sobrino, Bot, la esposa y otras personas)

Sobrino. Bueno, aunque estoy un poco triste por la muerte de mi tio Scrooge, no dejaré de celebrar la navidad.
Bot: Era tan malo! pero me da tristeza que se haya muerto. Si hubiera cambiado, todo sería distinto.
Esposa: Eso le pasó por malo y tacaño. Pero ni modos, nadie lo quería. Deberíamos hacer una fiesta para celebrar que ya no está. Si hagamos fiesta!! Yuhu.
Sobrino: Murió solo y triste, era mi tío, pero parecía un extraño. Nunca me ayudó. 
Esposa: Bueno, celebremos que ya no está y no nos molestará la vida.
(Todos aplauden y cantan se fue, se fue  y nunca volverá yeah) 

Angel: Bueno, eso es lo que te sucederá.
SR Scrooge: No, no quiero que eso me suceda, yo quiero cambiar. Dios mio dame una oportunidad!
Narrador: Scrooge se queda dormido de nuevo y el ángel desaparece, mientras le dice:
Angel: Ojalá tengas una última oportunidad para cambiar. 

ESCENA V
 NARRADOR: A la mañana siguiente Scrooge se levanta de su pesadilla, decidido a cambiar.  Camina hacia su oficina con una sonrisa en sus labios.

Scrooge: (Mira a Bot que llega tarde corriendo) Bot, ¿Por qué llegas tarde? te voy a bajar el sueldo. 
Bot: perdón , perdón (asustado)
Scrooge: Mentiras! jeje . He decidido aumentarte el sueldo. Has sido el único empleado que me ha soportado. 
(Bot, lo mira asombrado y piensa que está loco) Es verdad Sr Scrooge, yo soy el único que lo ha soportado. Pero ¿Se siente bien? ¿Tiene fiebre? (Le toca la frente).
Scrooge: Estoy muy bien, mejor que nunca, mi querido y amado empleado. Hoy te subo el sueldo.
Bot. Gracias, mil gracias. Lo abraza. 
Sobrino: Llega a la oficina. (Mira extrañado).
Scrooge. Hola! he decidido pasar con ustedes la navidad y además invitaré a mi buen empleado Bot. Abraza a  los dos.
Sobrino: Tío ¿Te sientes bien? ¿Te emborrachaste tan temprano? Ay Dios mio! perdió la razón, enloqueció.
Scrooge: Estoy, mejor que nunca. No estoy loco. Lo abraza. 

Narrador: Llegó la noche de la fiesta, El tío Scrooge llevó regalos para todos sus invitados.  Todos estaban felices. Scrooge se pasa el resto de su vida como un hombre nuevo que ayuda a los demás  y permite el amor y la unidad en la familia. 









canción. Es navidad